La transformación digital es un término que se utiliza para hacer referencia al proceso de adaptación de las empresas al nuevo entorno en el que nos movemos actualmente, utilizando para ello la tecnología.

Se trata de un procedimiento en el que las empresas, organismos o instituciones deben transformarse para hacer su modelo de negocio más competente e innovador.

Qué ventajas trae la transformación digital

Incluir la tecnología en cada fase el proceso de ventas, desde la producción un producto hasta que éste es vendido, ya no es una opción para los organismos de hoy en día. Eso sí, a menos que quieras quedarte atrás y no tener opción alguna de competir en el mercado.

Y es que, gracias a la transformación digital, se desarrolla una ventaja competitiva para la organización que favorece la eficiencia y la innovación, permitiendo actuar con rapidez si se dan cambios en el mercado y generando, por tanto, nuevas fuentes de ingresos.

Qué hacer para transformarse digitalmente

Evolucionar constantemente es la clave. No quedarse estancado en el tiempo ni en una estrategia estática, sino adaptar de manera continua conocimientos y habilidades digitales a cada circunstancia en todos los ámbitos y fases de producción y venta.

Por lo que supone estar informado de las nuevas tecnologías y adaptarse a ellas para competir en el mercado. Así como establecer objetivos y proyectos en base a una estrategia digital.

La Transformación Digital es mucho más que redes sociales y tecnologías

A menudo se confunden el término transformación digital con otros, parece que la transformación digital puede ser cualquier cosa relacionada con evolución y tecnología. Pero no es así, por eso he creído oportuno hacer una puntualización: La transformación digital no es tener una tienda online o desarrollar una estrategia de marketing digital.

El cliente quiere más información y busca tener una relación cercana con las marcas, lejos de una relación intrusiva, contacto con la marca cada vez más. Sin embargo, la transformación digital no consiste simplemente en tener una cuenta en las distintas redes sociales ni, mucho menos, saturar al comprador con publicidad invasiva a través de la web. No es el mero hecho de implantar tecnología si ésta no aporta nada, sino que supone que a partir de la misma la empresa vea incrementado su valor.

No solo supone realizar un cambio en cuanto a marketing y ventas. Hay otras áreas que deben ser tenidas en cuenta para que una empresa se transforme digitalmente, tales como el cliente, la organización interna y la cultura.

De esta manera, la transformación debe afectar a las fortalezas y oportunidades, la diferenciación, la calidad y valor de los productos y servicios.

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