En los últimos días en las conversaciones entre profesionales y compañeros siempre se pone sobre la mesa un tema común que preocupa a aquellos que trabajan en el mundo online: la seguridad y la gestión de los datos.

Hace unos días cuando compartía el artículo: Cinco términos de transformación digital, surgía el debate. Entre los términos que recojo en el artículo se encuentran: Big Data, Smart Cities, Cloud Computing, Internet de las Cosas e Inteligencia Artificial. Al publicarlo varias personas me comentaron que la seguridad, debía encontrarse entre esos términos. No les quito razón. Por eso he creído necesario dedicar unas líneas en el blog a este asunto.

La seguridad, término clave en la transformación digital

El término seguridad es muy amplio. Y es difícil hablar de todo lo que implica en un sólo post. En cualquier caso es necesario mencionarlo.

La implicación de la seguridad en la transformación digital preocupa tanto a empresas, como a los usuarios. De hecho muchos de los informes de afamadas consultoras como PwC o KMPG ponen la transformación digital y la seguridad en el punto de mira.

Para entender todo lo que engloba la seguridad, podríamos llevarnos aquí hora. Uno de los campos con los que suele asociarse es con la gestión de los datos. De hecho el Big Data (gestión de grandes cantidades de datos) es cada vez más sonado, a la par que preocupante, tanto para quienes gestionan los datos, como para quienes son conscientes de que ceden información personal a las entidades y organismos.

Como siempre, muchas de estas preguntas y preocupaciones se responden teniendo la información al alcance. La preocupación existe. Es un hecho.

Ahora bien, siempre y cuando estemos informados de nuestros derechos y obligaciones, como la normativa que regulan el uso y gestión de los datos esta preocupación seguro que disminuye.

El uso de los datos privados, la legislación vigente

Lo que más abruma a los usuarios, y seguro que te pasa a ti también, es la incertidumbre de no saber qué pueden hacer con tus datos personales las diferentes empresas y organizaciones.

Si resides en la Unión Europea puedes tranquilizarte (al menos un poco). El parlamento europeo lanzó el Reglamento General de Protección de Datos, conocido como RGDP. El reglamento entró en vigor en mayo de 2016, pero las empresas y organizaciones tienen hasta el 28 de mayo de 2016 para ajustarse a la normativa.

El RGDP regula aspectos como: la obligatoriedad de crear avisos legales más legibles, breves y sencillos, informar sobre el fin único específico para el que recaban los datos o el tiempo máximo que la empresa dispondrá de esa información.

Todo para que como usuarios y ciudadanos, nuestros datos en internet estén protegidos. Como ciudadanos dispondremos de nuevos derechos que la actual LOPD española no recoge, como el derecho al olvido, portabilidad de datos, transparencia, etc.

Otros muchos aspectos: ciberseguridad, privacidad de datos…

Como digo el campo de la seguridad en la transformación digital es excesivamente amplio. Otro asunto que requiere un punto y aparte es la ciberseguridad.

Más allá de la gestión de datos, preocupa que estos se gestionen y se almacenen de forma segura. A muchas empresas les quita el sueño la posibilidad de sufrir un ciberataque, como Locky o el famoso WannaCry.

Sea como sea, la transformación digital es un hecho real y latente. Queda por ver lo que nos depara el futuro en materia de seguridad.

Por lo pronto los organismos e instituciones públicas parecen ser conscientes de ello y trabajan para que exista un marco legal real y visible. Ejemplos como, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) que trabaja para proteger a las empresas ante posibles ataques, u organismos como la Unión Europea que se preocupa de lanzar normas y regulaciones unificadas en toda la unión, como el RGDP, son informaciones que denotan un entorno cambiante y que se está adaptando a la transformación digital.

Aún así, te lanzo una pregunta ¿Crees que aún queda mucho por hacer?

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